Revista de Vino de Montilla Moriles

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Entrevistas

Entrevistas (2)

Han transcurrido veinte años desde la primera celebración del Día Mundial de la Mujer Rural en España, del que AMFAR (Federación de Mujeres y Familias del Ámbito Rural) fue pionera en 1997. Una fecha que fue proclamada por Naciones Unidad en la IV Conferencia sobre la Mujer organizada en Pekín en el año 1995.
Veinte años en los que AMFAR reivindica los derechos de los casi seis millones de mujeres rurales españolas, su papel en la sociedad rural, en la actividad agraria y en el protagonismo que deben tener, junto con los jóvenes, en el diseño e implantación de las políticas de desarrollo rural.
 
En la actualidad, el despoblamiento y la falta de relevo generacional en el campo se han convertido en dos graves problemas que afectan a nuestro mundo rural y que pone en el punto de mira a las mujeres rurales. Nuestra España rural pierde cinco habitantes por hora. En los últimos tres años, la población rural española ha descendido a un ritmo de 45.000 habitantes cada año.
 
De los más de 8.000 municipios que hay en España, más del 60% se encuentran gravemente amenazados por la extinción demográfica, ya que no solo pierden habitantes, sino que registran tasas nulas de natalidad desde hace incluso décadas.
 
El fenómeno de la despoblación se agrava con el envejecimiento progresivo de las localidades más pequeñas, ya que según los datos que nos ofrece el Instituto Nacional de Estadística (INE), cuantos menos habitantes tiene una localidad, más alta es la media de edad de sus habitantes.
 
Por ello, se hace necesario un nuevo modelo de política que fomente la valorización de nuestro medio rural que está pidiendo a gritos la presencia de mujeres y jóvenes para garantizar su supervivencia. Políticas que garanticen la existencia de servicios sociales, un adecuado desarrollo de las nuevas tecnologías, que promuevan la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres, que generen empleo de calidad y que fomenten la incorporación de mujeres y jóvenes a la actividad agraria y al emprendimiento, con la finalidad de crear empleo, riqueza, frenar la despoblación y fijar a sus habitantes.
 
La importancia del medio rural español, que supone casi el 90% de la superficie de España, se traduce en la gestión del territorio, en la producción de alimentos de calidad, en la seguridad alimentaria, en el cuidado de los recursos y del medio natural, en la conservación del patrimonio cultural y arquitectónico, de su historia y tradiciones, que constituye la parte más importante de nuestra identidad.
 
En este contexto, se hace esencial la visibilidad de los casi 6 millones de mujeres rurales españolas que son vitales para la diversificación económica, para la vertebración territorial y para la generación de empleo y riqueza, y para ello deben ser el centro de las políticas de desarrollo rural.
 
Debemos aumentar la participación de las mujeres en el mercado laboral y conseguir su independencia económica, reducir las diferencias retributivas entre mujeres y hombres, impulsar la igualdad en la toma de decisiones, promover el equilibrio entre responsabilidades familiares y profesionales, acabar con la violencia sexista que ataca gravemente a las mujeres del medio rural; así como proteger y ayudar a las víctimas.
 
Son muchos los retos que nos quedan por alcanzar, las mujeres rurales españolas estamos decididas a salvar nuestro medio rural, prueba de ello es que la actividad económica de las mujeres alcanza cada vez mayores porcentajes. En el último año, las emprendedoras rurales han superado a las emprendedoras urbanas, ya que el 54% del emprendimiento ha estado liderado por mujeres rurales frente a un 30% de mujeres urbanas. Sin embargo esta apuesta del colectivo femenino rural se ve frenado por la falta de infraestructuras, comunicaciones deficientes, carencia de nuevas tecnologías, necesidades formativas y una sociedad condicionada por arraigos y mentalidades más tradicionales.
 
En este Día Mundial de la Mujer Rural, queremos animar a las instituciones y a la  sociedad en su conjunto a que nos acompañen en los grandes retos que tenemos por delante, para recuperar el 90% de la superficie española, valorizar nuestro medio rural y fortalecer la presencia y participación de las mujeres rurales en todas las esferas de la sociedad.
 
Por último, no quiero dejar pasar esta ocasión, para felicitar a todas las mujeres rurales españolas, por su coraje, valentía y defensa de sus derechos e intereses que suponen el bienestar de toda la ciudadanía.

Considera un hito en la historia de nuestra vitivinicultura que, en 2015, se hayan batido todos los records en exportaciones al poner en los mercados 24 millones de hectolitros por valor de 2.638 millones de euros

Explica que se sigue con atención el proceso de simplificación de la normativa vitivinícola que ha lanzado la Comisión, y las iniciativas de otros Estados miembros, para evitar la creación de barreras en el mercado interior de la Unión

Subraya la importancia del Programa de Apoyo exclusivo para el sector del vino, que ha supuesto una inyección económica sin precedentes en materia de promoción, inversiones y reestructuración de plantaciones

La ministra de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Isabel García Tejerina, ha valorado el logro conseguido en las exportaciones de vino durante 2015, año en el que se han batido todos los records, al poner en el mercado cerca de 24 millones de hectolitros por un importe de 2.638 millones de euros. Un resultado que ha calificado como hito en la historia de la vitivinicultura española.

García Tejerina exponía estos datos en el acto de clausura de la Asamblea General de la Federación Española del Vino, celebrada hoy en Barcelona, en la sede del Foment del Treball, donde ha instado a seguir trabajando para mantener y mejorar  la competitividad en los mercados.

En esta línea ha anunciado la intención de participar en la reunión del Codex Alimentario que se va a celebrar en China, y ha explicado que se sigue con atención el proceso de simplificación de la normativa vitivinícola que ha lanzado la Comisión, así como las iniciativas normativas de ámbito alimentario de otros Estados miembros, para evitar la creación de barreras en el mercado interior de la Unión.

Por otra parte, y en el ámbito nacional, ha señalado que se va a hacer todo lo necesario para facilitar el mercado único, mediante el uso de los instrumentos previstos en la Ley de julio pasado, para la defensa de la calidad alimentaria.

La ministra, consciente de la preocupación del sector vitivinícola por el descenso del consumo interno, ha trasladado a la Asamblea los signos esperanzadores que se constatan en cuanto al cambio de hábitos de consumo, a través de nuevos canales de venta directa, que cuentan con muchas probabilidades de crecer con fuerza en el futuro.

En esta línea ha destacado también la importancia del Programa de Apoyo exclusivo para el sector del vino, que ha supuesto una inyección económica sin precedentes en materia de promoción, inversiones y reestructuración de plantaciones.

Cara a las perspectivas de futuro, García Tejerina ha subrayado el papel del  viticultor y la necesidad de establecer una colaboración más estrecha entre viticultores y bodegueros. También ha resaltado la figura y repercusión de la Organización Interprofesional de Vino de reciente constitución, para cuyo funcionamiento ha pedido la colaboración de sus integrantes, con objeto de poder impulsar su operatividad y desarrollar todo su potencial.